jueves, 22 de octubre de 2020

OBEDIENCIA

Puesto que entre semana nos es difícil quedar a J.B y a mí. A él se le ha ocurrido que podríamos usar una app que se llama Obedience y que sirve para controlar a tu sumiso. A través de la app él me impone ciertos "trabajos"que tengo que hacer, como son darle los buenos días y buenas noches (a través de la App, ya Que tiene chat), masturbarme cuando el me lo diga durante un minuto sin correrme, pues quiere que aprenda a controlar el orgasmo, y sobre todo llamarle siempre SR., eso para empezar, luego poco a poco irá poniéndome más deberes. Además de eso, yo le tengo que reportar cuando lo haga y se ponen castigos y recompensas también a través de la App a modo de puntos que se suman o se restan. Y el día que nos veamos, él me impondrá los castigos o las recompensas. 


Empezamos a usarla hace un par de días. Y realmente es excitante seguir sus instrucciones y reportarle los avances  y novedades. Ayer por ejemplo, me pidió que me masturbara durante un minuto con la bala. Obviamente, no debía correrme, ya que eso formaba parte del ejercicio de control del orgasmo que hemos empezado a practicar, pero puesto que me había pedido que la pusiera a máxima potencia, poco antes de llegar al minuto, zás, me corrí irremediablemente. Así que primer castigo al canto. Bueno, en realidad es el segundo, pero ese ya lo cumplí antes del ejercicio, y era porque me había olvidado de llamarle sr un par de veces. Aunque parezca algo sencillo a veces no lo es. En fin, como decía tengo un castigo pendiente por correrme. Y como digo, ayer realicé el primero por no llamarle sr. se trataba de llevar las pinzas en los pezones por 2 minutos. Condenadas pinzas, lo que duelen, y él lo sabe, por eso me puso ese castigo. No me gustan nada las pinzas y como digo, JB, lo sabe. En fin, el castigo por correrme me lo aplicará mañana que según él, podremos vernos. Estoy ansiosa porque llegue ese momento. Serán diez azotes en el coño, algo que también duele, y no me gusta demasiado, pero a él le encanta, dice que le gusta ver como se hinchan mis labios vaginales. En fin, él es quien manda y yo quien obedece, no me queda otra, pero me gusta. Disfruto con esto. 

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